martes, 26 de mayo de 2015

LA PATRIA- Paulina Movsichoff


La Patria es un jazmín
Una memoria de galopes
que peinan la cabellera de la pampa
Un desvarío de árboles
indagando los secretos del viento
La Patria es un niño que aprende el abecedario 
de una antigua costumbre
La niña que desvela su ensueño
en el cielo vespertino de algún patio
La Patria es una fecha naciendo
para darle cobijo a la esperanza 
Un perfume que sabe abrirse paso
sobre la derrota del descreimiento
La patria es un color de trigo
Un papel que a veces nos impide
cobijar la verdad en nuestros diálogos
Una mansedumbre que no calla
Una dulzura de cencerro
que no se arredra ante las acechanzas del miedo
La Patria es una sed
un vino dulce 
que nos empuja a los rumbos de todas sus estrellas
un trébol recién nacido
que suele doler en nuestro canto


jueves, 21 de mayo de 2015

sábado, 2 de mayo de 2015

PIEL Y MUNDO- José Carlos Becerra

Tu piel es partidaria del mar,
del mar que canta entre las manos del cielo,
del mar que sacude sus ramas en la playa
para aligerarse de espumas y adioses.
Tu piel es el mar que transparenta,
es el mundo que suena en los labios igual que la lluvia.
Tu piel es partidaria de la espuma
donde el amor encuentra demolida la tarde.
Tu piel es lo que se reúne para volar
cuando la luna es la piedra de toque del alba
y la caricia se oscurece por lo fatal del océano,
 
por la profundidad de las aguas besadas.
Tú eres la que se desnuda para que el verano tenga vientos propicios,
la que canta amartillando su corazón como el cielo que piensa la tormenta,
y en ti el trópico guarda lluvia y pantanos,
panteras que me acechan tras la liana de un gesto.
Eres el ademán de una selva con luna,
calor cuyos acordes de brillo me salpican,
soltura de una nube que casi dice al viento que la sueñe,
que le bese su forma de ángel que no nace.
Y yo he descubierto la espada que tu indolencia emplea,
esa mirada súbita que recuerda a los puertos,
esa sonrisa que de pronto se oscurece por el peso de un animal poderoso,
ese corazón arreglando sus nubes.
¿Qué locura detiene su estribillo de astros en la mirada triste?
Sólo tu cuerpo puede iluminar la noche,
sangrar por los cuatro costados de la oscuridad que pregunta,
sólo tu piel con intención de océano.
Eres la que se tiende en el mediodía silbante del bosque,
eres la que empuña los remos del poniente,
eres el corazón que devoran los puertos.
Es tu piel donde la noche viene a extender sus mapas,
es tu piel donde el mar brilla como unos labios.
-JOSÉ CARLOS BECERRA -